Français Français English English Deutsch Deutsch
Asociación de Amigos del Camino de Santiago JACA
Asociación de Amigos del Camino de Santiago JACA

Ud está en: Col du Somport

Mojón inicial del Camino
Itinerario
   abrir / cerrar

Iniciamos el Camino francés desde el Puerto del Somport (Summus Portus) a 1.632 metros de altitud por donde llegan los peregrinos que han confluido en la Via Tolosana procendente de la localidad francesa de Arles -por ello llamada también Vía de Arlés- o incluso de los caminos italianos ("Vía francigena") y la "Oberstrabe germánica"  pasando por las ciudades de Saint-Gilles, Montpellier y Tolosa.

Dejando a nuestra derecha la Ermita del Pilar y la carretera, un panel nos facilita información sobre la ruta que iniciamos, indicando la distancia a Santiago (858 km) y su señalización como GR 65.3 en Aragón.

El entorno de alta montaña es hermoso. Si miramos hacia el valle en V del río Aragón tendremos a la izquierda el interesante macizo de La Raca recortándose con el fondo, al sur, de las montañas interiores calcáreas entre las que destaca el macizo del Collarada con el Pico de la Moleta en primera plana; y a la derecha, al otro lado del río, la mole del Tobazo. Asoman imponentes los picos del Sombrero y el Aspe, que serán más visibles valle abajo. 

El itinerario, en constante descenso, nos llevará en dirección sur acompañados muy pronto por el curso del río Aragón. A 600 m veremos las ruinas del Hospital de Santa Cristina ya en la estación invernal de Candanchú. Tras la obligada parada en el mítico enclave, podemos tomar el desvío a la izquierda con fuerte descenso o continuar recto por el Camino oficial. Este último sigue en lo posible el Camino histórico pero nos hará cruzar varias veces la carretera. Ambos, igualmente recomendables según las circunstancias y ambos señalizados.

Una vez dejemos atrás los últimos apartamentos, pasaremos por restos del castillo de Candanchú levantado sobre un peñasco en el desfiladero abierto por el río entre los macizos montañosos de El Tobazo y La Raca. El Camino rodea la base del castillo. Poco más allá encontramos el Puente del Ruso, estamos en el km 2,2. Pronto llegamos a uno de los hitos naturales: el barranco de Rioseta con su bellísimo circo glaciar sobre el que se yerguen los Lecherines y el Pico del Aspe. A lo largo de todo el valle de Canfranc encontraremos  búnkeres de la "Línea P", la línea defensiva del Pirineo y otras construcciones defensivas como el Fuerte de la Sagueta, que se aprecia muy bien desde este barranco o, más adelante, el Fuerte de Col de Ladrones o la Torre de Fusileros).

Dejamos atrás Rioseta y cruzamos el barranco de Canal Roya para adentrarnos en terreno boscoso y llegar al siguiente hito: laFundería Anglasé, una chimenea vestigio de una mina de hierro y cobre.

Pronto llegamos al puente sobre el barranco de Izas, en la base del cerro del Col de Ladrones. Una de las imágenes más descacables del Camino será cuando lo pasemos y veamos el Fuerte recortado sobre las laderas de La Raca. En el Puente de Roldán, km 5,4, encontramos la bifurcación para continuar la ruta entrando en Canfranc Estación o rodeando por el Paseo de los Melancólicos. 

Historia de la Población
   abrir / cerrar

Summus Portus

Los peregrinos que confluían en la ruta jacobea por el Bearn y Olorón atravesaban el Pirineo por el puerto de Somport, Summus Portus (1640 m). Este ha sido históricamente el paso preferente del Pirineo Central debido a su menor cota y es por ello que los romanos eligieron este paso para la construcción de la calzada que unía con el Bearn. En el Medievo, diferentes hospitales atendían a los peregrinos que cruzaban el paso pero aún así, en invierno debía ser una dura etapa puesto estas cumbres estarían nevadas y el viajero podía ser sorprendido por ventiscas, osos, lobos y salteadores de caminos.

En lo más alto de la vía se levantó un crucero, con el curioso nombre cristianizado de Cruz de San Port, desaparecido ya en el s. XVI. Hoy, según pasamos la frontera, a la derecha encontramos la Ermita del Pilar, construida en 1992.

Cuando los peregrinos pasaban el puerto, enseguida se divisaban el Hospital de Santa Cristina de Somport y el Castillo de Candanchú (posiblemente evolución de Camp d'Anjou), que flanqueaban el primer tramo del camino jacobeo por tierras hispanas. Este castillo fue levantado para el control aduanero y defensivo del puerto y disfrutaba del "derecho de Rota": se quedaba con una parte de las mercancías a cambio de mantener la vía limpia de nieve hasta su abandono en el s. XVI. 

EL HOSPITAL DE SANTA CRISTINA DE SOMPORT

El Hospital de Somport, estaba situado a pie de puerto (1520 m), junto a la calzada romana, rodeado por los extensos pastos alpinos donde cada año estivaban miles de cabezas de ganado. En él se acogía a los exhaustos peregrinos y recibían alojamiento y comida antes de reemprender su marcha hacia Jaca, que era el siguiente fin de etapa. 

Los orígenes de esta institución asistencial no están claros pero en el Libro de las peregrinaciones del Códice Calixtino se lo considera uno de tres más importantes de la Cristiandad: Unum de Tribus Mundi.  Los otros dos hospitales eran el de Jerusalén y el de Mont-Joux, en el Gran San Bernardo, según el Códice Calixtino: «Están situados estos hospitales en puntos de verdadera necesidad; se trata de lugares santos, templos de Dios, lugar de recuperación para los bienaventurados peregrinos, descanso para los necesitados, alivio para los enfermos, salvación de los muertos y auxilio para los vivos» (Liber Sancti Jacobi. Codex Calixtinus, c. 1140, libro V, cap. IV).

Como precedente, cabe la posibilidad de que unos eremitas se instalaran en el puerto de Somport, alternando su vida ascética y contemplativa con la asistencia a los peregrinos que salvaban tan dura etapa, ofreciéndoles refugio, hasta el último cuarto del siglo XI. En los años siguientes, ese antiguo refugio habría sido reconvertido en un centro hospitalario regido por un pequeño grupo de eclesiásticos. Cabe también que fuesen monjes benedictinos procedentes de la abadía francesa de la Selva Mayor (Burdeos), que poseían otras propiedades en este tramo aragonés del camino jacobeo (heredad en Astorito, hospital en Ruesta e iglesia en Tiermas). También pudo tratarse de caballeros hospitalarios de la orden militar del Santo Sepulcro de Jerusalén, beneficiados por el testamento de Alfonso I con la tercera parte del reino de Aragón (1134); o quizás de una comunidad de canónigos agustinianos protegidos por el vizconde bearnés Gastón IV (1090-1130), bajo cuya protección comenzó a prosperar este hospital. Lo que está claro es que, en los siglos XIII-XVI, tal comunidad de canónigos, dirigida por un prior y bajo la regla de San Agustín, administraba su extenso patrimonio y ejercían la caridad hospitalaria con los viajeros.

Esta institución hospitalaria, recibió de los monarcas espléndidas donaciones, con propiedades, derechos y rentas de todo tipo. A ellas se les sumaron muchas otras donaciones privadas, testamentarias y piadosas, que acrecentaban el patrimonio de la canónica y el poder económico -y político- de sus priores. De esta forma, en pleno proceso de feudalización del reino, el Hospital de Santa Cristina de Somport acabó convertido en uno de los grandes señores eclesiásticos de la comarca, en competencia con San Juan de la Peña, Santa Cruz de la Serós, la Catedral de Jaca, Montearagón y Leire.
Los beneficios permitieron a sus gestores engrandecer su casa y su hospital, así como adquirir y fundar otras casas, palacios y hospitales de peregrinos en muchas poblaciones del camino jacobeo en Bearn, Navarra, Castilla y en Aragón donde regentaron hospitales y patrocinaron cofradías hospitalarias de Canfranc, Jaca, Secotor, Artieda, Bailo, Nueveciercos y Puilampa. A ellas destinaban unos pocos frailes o encargaban a un hospitalero asalariado el cuidado de sus rentas y la atención al caminante peregrino.

En su momento de máximo esplendor, la casa de Somport era un gran complejo que integraba el palacio del prior, acompañado por una ermita de Santa Bárbara; la iglesia románica, flanqueada por la sacristía, la sala capitular y el cementerio; el denominado monasterio con sus estancias conventuales (dormitorio, refectorio y cocinas); y el edificio dedicado a hospital de peregrinos que contó al menos con ocho estancias o dormitorios, y que estaba regido por un lego hospitalero.
Ya en época moderna, con el convento y hospital en plena decadencia, se construyó entre la iglesia y el hospital un mesón para viajeros, comerciantes y ganaderos que, por su condición, estaban excluidos de la atención hospitalaria, pero cuyo hospedaje supondría una importante fuentes de ingresos. Tras el incendio de 1706, durante la Guerra de Sucesión, y la ruina definitiva del complejo edificativo, sólo sobrevivió el mesón, que era arrendado a terceros para su explotación, acompañado de los pastos del entorno. Finalmente, también este mesón fue destruido en 1808 por el ejército francés.

En 1987 se iniciaron excavaciones arqueológicas que han ido descubriendo la planta del conjunto: iglesia, necrópolis, monasterio, hospital... Los trabajos evidencian las diferentes construcciones y destrucciones sufridas por el conjunto desde la Edad Media. Entre los hallazgos, destacan unos colgantes de "Santiago peregrino" en azabache -industria esta, la de las tallas de azabache, muy asentada en Compostela a partir de las peregrinaciones.
Sugerencias
   abrir / cerrar

Merece la pena empezar el Camino Francés desde su mismo principio: el Somport. Es una etapa de montaña de gran belleza y el recorrido es todo en descenso. Sin  embargo, en función de la climatología, podría ser conveniente comenzar la etapa más al sur.

En la misma frontera, en el lado español, hay un albergue. Muchos peregrinos pernoctan en Jaca u otro punto del valle, dejan sus mochilas y suben a Somport en bus (hay línea regular a lo largo de todo el año) para realizar la etapa sin cargas innecesarias.

También Correos hace el servicio de transporte de mochilas desde el Somport. 

Desde el Valle del Aspe en Francia hasta  el Paisaje protegido de San Juan de la Peña, el Camino de Santiago coincide con la Ruta Geológica Transpirenaica: una serie de paradas con carteles explicativos y área de descanso nos ayudan a comprender el paisaje privilegiado del Pirineo. En este primer tramo, tenemos parada en la zona sur de Candanchú, junto a los últimos apartamentos. Al otro lado de la carretera, en la ladera de la Raca, se pueden observar los fósiles de corales en la piedra: vestigios de un mar tropical en el que se formaron estos materiales, que hará las delicias de los aficionados.

Albergues
Relación de Albergues situados en esta población y en las más próximas
___________________________________________________
Galeria de fotos de Col du Somport
Sitios de Interés
  Lugares de Interes
   Borau
   Aisa
  Monumentos
   Coll de Ladrones
   Hospital de Santa Cristina- Somport
   Antiguo Seminario
   Castillo de Canfranc
   Puente de Canfranc
   Torre de Fusileros
  Sitios Naturales
   Valle de Astún
   Parque Natural de los Altos Pirineos
   Valle de Izas
 
Servicios
  Cafeterías - Bares - Tapas
 
  Casa Rural - Albergues
 
  Deportes - Ocio - Aventura
 
  Hoteles - Alojamientos
 
  Restaurantes
 
  Ropa y Complementos
 
 
Mapa web Contacto Créditos

© 2011. www.jacajacobea.com. Todos los derechos reservados.

 

Colaboran:                                     

Cadena 100Cadena COPE

JacaJacobea en TwitterYoutubegoogle+JacaJacobea en FacebooklinkedInpinterest

Desarrollo y diseño de páginas web - Skydone